| Procura
no ir solo y deja dicho dónde vas.
Planifica
tu excursión con un mapa, y haz cálculos realistas
en cuanto al horario. No te sobrestimes; siempre es mejor quedarse
por debajo de nuestras fuerzas.
Mira
el parte meteorológico, pero aunque sea muy favorable,
no olvides que en la montaña son muy frecuentes los cambios
de tiempo bruscos.
Llévate
un móvil, y recuerda el número general de emergencias:
112
Lleva
siempre el equipo adecuado:
En verano, no olvides un gorro, gafas de sol y protección
solar.
En invierno, abundante ropa de abrigo, preferentemente por
capas.
En todas las épocas, llévate algo para la lluvia
y un calzado adecuado para la montaña.
Nunca
olvides el agua y la comida. No te fíes de
encontrar una fuente en el camino. Es muy útil llevar alimentos
energéticos (barritas de cereales con miel, frutos secos,
chocolate...), a parte de lo que lleves para la hora de comer o
almorzar.
Deja
la montaña como te gusta encontrarla: llévate tu
basura. El material orgánico (pieles de fruta...) también
contamina visualmente (no nos gusta llegar a un sitio con desperdicios).
No cojas nada: quizá no lo sepas y te estés
llevando una especie (vegetal) en peligro de extinción.
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